La educación cobra sentido cuando le da impulso a movimientos que liberan a las sociedades de toda forma de opresión. Para poner fin a los castigos físicos, a la violencia psicológica y económica y a los femicidios que tantonos preocupan, es importante que se promulguen leyes y se formulen políticas que brinden protección a las mujeres y a los niñas, que promuevan la igualdad de género, y que propicien la construcción de una cultura pacífica.
Ni una menos.